Durante las pasadas navidades, el Movimiento Solidario Sindical (MSS) volvió a la carga con su campaña «Sin bono no hay Feliz Navidad», dirigida a denunciar a los patronos que se niegan a pagar el bono de Navidad a sus empleadas y empleados. Desde hace varios años, damos seguimiento a las compañías que no pagan el bono de navidad, en particular a aquellas que llevan cinco años consecutivos o más incumpliendo con el pago de este derecho laboral. Porque mientras algunas empresas buscan excusas para no cumplir con sus obligaciones, desde el MSS nos mantenemos vigilantes y denunciamos sus prácticas.
Cada año, el Departamento del Trabajo publica una lista de las compañías que solicitan acogerse a las disposiciones que les permiten no pagar el bono de Navidad. El MSS examina esa información y hace pública la situación de aquellas empresas que llevan cinco años o más sin pagarlo. No aceptamos que los derechos de las trabajadoras y los trabajadores queden relegados mientras los patronos buscan maneras de reducir sus obligaciones. Si una empresa lleva años negándose a pagar el bono, la clase trabajadora tiene derecho a saberlo.
La campaña del año pasado se extendió durante un mes, del 26 de noviembre al 26 de diciembre de 2025, y alcanzó una importante exposición mediática. Aunque se desarrolló principalmente a través de Facebook, logró trascender las redes sociales y llegó a medios de comunicación comerciales y alternativos, tanto en televisión como en prensa escrita y radio. La denuncia pública permitió ampliar la discusión sobre el incumplimiento patronal y llevar el reclamo más allá de nuestras propias plataformas.
Sin embargo, el resultado más significativo llegó cuando un grupo de trabajadores se comunicó con el MSS para informarnos que, después de varios años sin recibir el bono de Navidad, su patrono había decidido pagárselo gracias a nuestra campaña. Esa noticia confirmó algo que defendemos desde nuestra fundación: denunciar los abusos patronales sirve, organizarse importa y la presión colectiva puede producir resultados concretos. Un bono pagado después de años de incumplimiento representa dinero que llega a los bolsillos de quienes trabajan y un derecho laboral que deja de ser ignorado.
Pero el bono de Navidad no es solamente un asunto de cumplimiento patronal. También tiene un impacto en la economía de Puerto Rico. Durante las fiestas, miles de familias utilizan ese dinero para comprar regalos, adquirir alimentos, compartir con sus seres queridos y salir a comer. Ese ingreso circula por los comercios, los restaurantes y los negocios del país. En otras palabras, el dinero que recibe la clase trabajadora también contribuye a sostener la actividad económica local.
Por eso, resulta importante distinguir entre el dinero que se queda en manos de quienes viven y trabajan en Puerto Rico y las ganancias de empresas que se benefician de incentivos contributivos mientras ofrecen empleos mal remunerados. Cuando las trabajadoras y los trabajadores reciben un ingreso justo, tienen mayores posibilidades de cubrir sus necesidades y participar de la economía del país. Defender el bono de Navidad también es defender el derecho de la clase trabajadora a disfrutar de los frutos de su esfuerzo.
Desde el MSS seguiremos fiscalizando, denunciando y señalando públicamente a las empresas que incumplen con sus obligaciones. No vamos a normalizar que los patronos se escuden en supuestas dificultades económicas para evadir sus responsabilidades mientras las trabajadoras y los trabajadores cargan con las consecuencias. Los derechos laborales no pueden depender de la voluntad de quien emplea ni convertirse en privilegios que se conceden cuando conviene.
El bono de Navidad no es un regalo del patrono. Es un derecho laboral que hay que defender. Por eso, desde el MSS insistimos: si hay dinero para las ganancias empresariales, tiene que haber responsabilidad con quienes producen esa riqueza.
Se acercan las navidades y volvemos a prepararnos para fiscalizar y denunciar a quienes pretendan dejar a sus empleados sin el bono que les corresponde. Mantente pendiente de nuestras redes y de nuestra página web para conocer los próximos pasos de la campaña.
Porque los derechos no se mendigan: ¡se defienden y se conquistan!
¡Sin bono no hay Feliz Navidad!